3.9.10

germán dehesa

hace 8 años publiqué un poemario. en cuanto lo tuve en mis manos lo metí en un sobre y se lo envié a germán dehesa con una nota pidiéndole que lo presentara. no tardó ni una semana en contestar que sí.

recuerdo que para entonces yo llevaba tiempo leyéndolo con gusto. su columna era siempre refrescante y luminosa. aquella vez que nos reunimos en casa lamm para la presentación, sus palabras también lo fueron. dijo que no cometería conmigo el error más común que se comete en este país con los poetas jóvenes: decirles que han encontrado su voz y que sus poemas son un logro. hacerlo, aseguró, es poner la primera piedra en el camino hacia el abandono del verdadero oficio poético o, peor, hacia la mala poesía. en vez de eso me recordó que la publicación de ese poemario era el primer paso –y el más fácil– que tendría que dar, que lo difícil era mantener la disciplina para seguir produciendo y para hacerlo cada vez mejor. y tenía toda la razón.

no suelo postear este tipo de cosas en el blog, pero en verdad creo que perdemos mucho con su muerte. su capacidad para burlarse de sí mismo es una virtud escasa entre los analistas e intelectuales de nuestro país. estoy segura de que se dirán muchas y más interesantes cosas sobre él en los días que vienen. dehesa era dueño de una mente crítica y aguda y era a la vez un hombre generoso y responsable. una combinación que vale la pena celebrar.

1 comentario:

canitoalaire dijo...

Me emocionó mucho esta anécdota con el maestro Germán Dehesa. Agradezco en verdad que hayas la hayas compartido porque me hizo reflexionar acerca de que no debemos ser tan autocomplacientes en lo que hacemos. ¡Un abrazo! Juan Carlos Jiménez

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